“Antonio Acosta: Gestión sólida frente al ruido estéril de sus detractores”
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RESUMEN
POR LUIS CIPRIAN
SANTO DOMINGO, RD.- En el mundo del deporte, donde los reflectores suelen apuntar a los atletas y los podios, la gestión de una directiva muchas veces pasa desapercibida. Sin embargo, cuando Antonio Acosta asumió la presidencia del Comité Olímpico Dominicano (COD), lo hizo bajo la intensa mirada de un sector crítico que no escatimó ataques. Lo curioso es que, pese al ruido, el tiempo ha colocado las cosas en su lugar: los resultados hablan por él, mientras el silencio de sus detractores se vuelve cada día más evidente.
Bajo su liderazgo, el COD logró mantener la estabilidad institucional en una etapa desafiante, tanto a nivel deportivo como administrativo. La participación dominicana en eventos internacionales no solo continuó, sino que mostró una planificación estratégica que permitió a nuestros atletas destacarse, incluso frente a potencias deportivas regionales con presupuestos mucho mayores.
Uno de los logros más notables de su gestión fue el fortalecimiento del programa de apoyo a las federaciones. No se trató solo de entregar recursos, sino de crear estructuras de seguimiento técnico, que dieron frutos en escenarios como los Juegos Centroamericanos y del Caribe y los Panamericanos. Esto es gestión, no retórica.
Mientras tanto, quienes levantaban la voz en su contra, con promesas de renovación, cambios radicales y “rescates institucionales”, aún no han logrado demostrar que sus críticas eran más que ejercicios de protagonismo. Han estado ausentes de propuestas concretas y, más importante aún, ausentes de resultados tangibles. Criticar es fácil; construir y sostener una estructura deportiva nacional, no tanto.
Antonio Acosta demostró que una gestión puede ser firme sin estridencias, efectiva sin show mediático, y coherente aun en medio de las tormentas políticas y deportivas. Hoy, con el panorama claro, es justo reconocer que el deporte olímpico dominicano no se detuvo, ni se desvió, gracias a un Comité Ejecutivo que le acompañó que supo priorizar el país sobre los intereses personales o gremiales.
Quizás sea momento de cambiar, en lugar de perseguir dirigentes y destruir reputaciones, deberíamos unirnos y avanzar juntos para alcanzar el éxito en el escenario en los próximos Juegos Centroamericano y del Caribe 2026.






