El presidente del COD viola la ley y los estatutos olímpicos
POR LUIS CIPRIAN
SANTO DOMINGO, RD.- Mi formación profesional es la de ingeniero químico, con dos maestrías, una de ellas en ciencia política. Sin embargo, por esos giros impredecibles del destino —y gracias a la influencia de dos grandes amigos— terminé abrazando el oficio de escribir. Me refiero al presidente de la Asociación de Cronistas de Santo Domingo, Américo Celado y al director de este periódico, Freddy Núñez Jorge, quien jamás ha censurado una sola línea de mis artículos publicados en la columna Perspectivas. Esa libertad editorial es la que me permite escribir con responsabilidad, pero también con firmeza.

Una vez más, y lamentablemente no será la última, hay que referirse al ingeniero Garibaldy Bautista, presidente del Comité Olímpico Dominicano (COD). Su gestión ha degenerado en un ejercicio personalista del poder, subordinado a intereses y alineado de forma servil a los hermanos Camacho. Bautista ha pasado de ser un dirigente a convertirse en un operador político que utiliza el COD como instrumento de coerción, debilitando la credibilidad del deporte dominicano ante la comunidad internacional.
Las suspensiones de las federaciones de Esgrima, Surfing, Pentatlón Moderno y Tiro constituyen una violación flagrante al debido proceso administrativo. Sus dirigentes fueron sancionados sin formulación clara de cargos, sin derecho a defensa, sin investigación previa y, peor aún, sin el cuórum reglamentario exigido por los estatutos del propio COD. Primero se impusieron suspensiones de 90 días y luego de un año completo, sustentadas únicamente en rumores públicos, lo que convierte dichas sanciones en actos nulos de pleno derecho.
Desde el punto de vista jurídico, estas decisiones no solo carecen de legalidad, sino que fueron expresamente revocadas por un tribunal competente. El desacato a esa sentencia por parte de Garibaldy Bautista constituye una infracción grave al orden constitucional y a los principios básicos del Estado de derecho. Ningún dirigente deportivo, por poderoso que se crea, está por encima de la ley ni puede ignorar una decisión judicial sin consecuencias.
Intervención con las internacionales
Al verse acorralado por la legalidad y consciente de que no cuenta con respaldo suficiente para reelegirse en la presidencia del COD, Bautista ha optado por una maniobra aún más peligrosa: intervenir de manera directa ante las federaciones internacionales, solicitando pronunciamientos que desconozcan a las directivas legítimas y avalen procesos electorales organizados de forma ilegal. Esta conducta viola los estatutos olímpicos, los principios de autonomía federativa y las normas mínimas de gobernanza deportiva.
No se trata de especulación. Una fuente de entero crédito ha puesto en manos del periodismo responsable dos de las cartas enviadas a la Federación Internacional de Surfing y Pentatlón Moderno, confirmando la intención deliberada de manipular organismos externos para legitimar un golpe institucional interno. Este proceder expone al deporte dominicano a sanciones internacionales y a un descrédito que podría costar años revertir.
En el caso de la Esgrima, la conducta del presidente del COD raya en la conspiración institucional. Ha contactado no solo a la Federación Internacional, sino también a los organismos Panamericano y Centroamericano, con el objetivo inequívoco de imponer elecciones amañadas y tomar control absoluto de la federación. Estamos ante un patrón sistemático de abuso de poder, usurpación de funciones y violación del orden legal, que exige una respuesta firme de las autoridades deportivas, judiciales y del país entero.






