Federación Dominicana de Esgrima bajo asedio: graves violaciones estatutarias en proceso eleccionario
POR FÉLIX MELO
SANTO DOMINGO, RD.- Un grupo que se hace llamar dirigentes pretende adueñarse de la Federación Dominicana de Esgrima, mediante un proceso que, lejos de fortalecer la institucionalidad, la pisotea abiertamente.
Las acciones emprendidas por estos convocantes evidencian un patrón sistemático de violaciones a las normas y reglas estatutarias que rigen la vida democrática de la entidad. No se trata de simples errores administrativos, sino de maniobras que atentan contra la transparencia, la legalidad y el respeto a la voluntad de las asociaciones afiliadas.
Entre las primeras irregularidades se destaca el hecho de no solicitar al presidente, Luis Ciprian, la convocatoria institucional formal con el membrete y el sello oficial de la Federación. Este paso no es un simple formalismo: es una garantía de legitimidad y reconocimiento institucional. Al omitirlo, los convocantes desconocen la autoridad constituida y debilitan la credibilidad del proceso desde su mismo origen.
La situación se agrava con la suplantación de dos dirigentes pertenecientes a igual número de asociaciones, una práctica que constituye una falta grave y un irrespeto directo a la representación legítima de las bases. Estas acciones no solo vulneran los estatutos, sino que siembran dudas razonables sobre las verdaderas intenciones de quienes impulsan esta cuestionada asamblea eleccionaria.
Otra violación evidente es el incumplimiento del plazo estatutario de 30 días de anticipación para la convocatoria. Los estatutos son claros y no admiten interpretaciones acomodaticias.
A esto se suma la conformación de una Comisión Electoral integrada por personas que no reúnen las condiciones de independencia e imparcialidad, ya que todos son allegados a los convocantes. Un órgano electoral sin autonomía carece de credibilidad y compromete cualquier resultado que emane del proceso.
Finalmente, tampoco se realizó la publicación de la convocatoria en un periódico de circulación nacional con 30 días de antelación, como establecen las normas. Esta omisión limita la publicidad y transparencia del proceso, elementos esenciales en cualquier elección legítima.
La comunidad de la esgrima dominicana merece un proceso limpio, ajustado a derecho y respetuoso de la institucionalidad. Cualquier intento de imponer una directiva al margen de las reglas constituye un atentado contra la democracia deportiva y no debe ser tolerado.






