Las pruebas que nadie quiso revelar en el caso FEDOPEM
Lo que descubrió el INACIF cambia la historia en el caso de la Federación Dominicana de Pentatlón Moderno

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RESUMEN
Freddy Núñez Jorge ha sido objeto de acusaciones que, según él, son infundadas y parte de un expediente fabricado. Un informe del Instituto Nacional de Ciencias Forenses (INACIF) indica que las firmas cuestionadas en el caso podrían haber sido falsificadas por su exsecretaria y su asistente. Además, se destaca que una verificación de firmas quedó pendiente debido a la ausencia de un testigo clave. La situación plantea interrogantes sobre la imparcialidad de las investigaciones y el impacto de la cobertura mediática en la percepción pública. Se enfatiza la importancia de que la justicia actúe con objetividad y respeto al debido proceso, evitando que las decisiones se vean influenciadas por campañas mediáticas o intereses personales.
- Freddy Núñez Jorge es presidente de la Federación Dominicana de Pentatlón Moderno.
- Se alega que su firma fue falsificada por excolaboradoras.
- Un informe pericial del INACIF respalda estas acusaciones.
- La verificación de firmas quedó pendiente por la ausencia de un testigo.
- Se critica la condena mediática antes del juicio.
- Se hace un llamado a la justicia para actuar con objetividad y respeto a la ley.
El caso de Freddy Núñez Jorge, presidente de la Federación Dominicana de Pentatlón Moderno, revela preocupaciones sobre el abuso de poder y la presunción de inocencia. Un informe pericial sugiere la falsificación de su firma, mientras que la justicia enfrenta el reto de actuar sin influencias mediáticas.
POR EDWIN ENCARNACIÓN
SANTO DOMINGO, RD.– La historia demuestra que el abuso de poder casi nunca comienza con un disparo. Comienza con un expediente.
Basta una acusación, una filtración interesada, un titular llamativo o un allanamiento televisado para que una persona sea condenada ante la opinión pública mucho antes de que un tribunal examine las pruebas. En ese momento, la presunción de inocencia deja de ser un derecho y se convierte en una frase olvidada de la Constitución.
Investigar no es el problema
Lo preocupante no es que se investigue. Al contrario, investigar es un deber. Lo verdaderamente peligroso surge cuando la investigación parece responder más a intereses personales o institucionales que a la búsqueda objetiva de la verdad.
Cuando el expediente comienza a hablar
En el caso particular de Freddy Núpez Jorge, presidente de la Federación Dominicana de Pentatlón Moderno, el paso del tiempo ha permitido que el propio expediente, del que siempre ha dicho que fue fabricado, incorpore elementos que considero fundamentales para comprender lo ocurrido.
Entre ellos figura la presunta falsificación de su firma. Un informe pericial del Instituto Nacional de Ciencias Forenses (INACIF), según su contenido, atribuye determinadas firmas cuestionadas a las señoras Karen Ángeles Florián, exsecretaria administrativa de la Federación Dominicana de Pentatlón Moderno (FEDOPEM), y Yesica García Piña, quien fungía como su asistente.
Asimismo, el expediente refleja que el señor Kenny Núñez Veras fue convocado para el procedimiento de comparación de firmas, pero no compareció, por lo que esa verificación quedó pendiente. Corresponderá a los tribunales valorar el alcance de esa actuación.
Con el tiempo, el propio expediente ha comenzado a revelar elementos que merecen ser analizados con serenidad y objetividad. Informes periciales y decisiones judiciales forman parte del conjunto de pruebas que deberán ser valoradas por los jueces conforme al debido proceso.
La justicia no puede tener preferencias
Aunque no soy un experto en la materia creo que la justicia no puede depender de simpatías coyunturales ni de campañas mediáticas. Debe descansar sobre principios fundamentales: la objetividad, el debido proceso, la igualdad ante la ley y el respeto a la dignidad humana.
La condena mediática
No escribo este articulo para pedir compasión por Freddy Núñez Jorgen ni tampoco para dictar una sentencia desde un periódico. Esa responsabilidad corresponde exclusivamente a los jueces.
Escribo porque conozco a Núñez Jorge y entiendo que fue condenado por una campaña en los medios de comunicación antes de que se celebrara el juicio, y porque considero que el debate público necesita recordar que las instituciones existen para proteger derechos, no para convertirse en escenarios de disputas políticas o personales.
Las democracias no se fortalecen cuando aumentan las acusaciones. Se fortalecen cuando cada investigación se realiza con seriedad, cada prueba es examinada con rigor y cada decisión judicial inspira confianza.
He aprendido que el tiempo posee una virtud que la política muchas veces no tiene: termina colocando cada pieza en su lugar. Los titulares pasan. Las pasiones disminuyen. Las circunstancias cambian. Pero los documentos permanecen. Los expedientes quedan. Los peritajes hablan. Las decisiones judiciales pasan a formar parte de la historia.
Por eso los dominicanos debemos seguir creyendo en una justicia independiente, capaz de corregir errores cuando los haya y de establecer responsabilidades cuando las pruebas así lo demuestren. Esa es la única justicia que merece una sociedad verdaderamente democrática.






