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Ramón Alburquerque: trayectoria, carácter y legado de un hombre de Estado


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POR FREDDY NÚÑEZ JORGE

SANTO DOMINGO.– Este viernes 30 de enero de 2026, el veterano político dominicano Ramón Alburquerque Ramírez falleció a los 76 años tras una larga batalla contra un cáncer de hígado, dejando una profunda huella en la vida pública nacional. Su deceso se produjo en el Centro de Diagnóstico Medicina Avanzada y Telemedicina (CEDIMAT), donde se encontraba ingresado después de ser trasladado desde los Estados Unidos para continuar con su tratamiento médico.

Aunque la noticia del fallecimiento no tomó por sorpresa a muchos, dada su prolongada lucha contra la enfermedad, causó un sabor profundamente amargo entre dominicanos que lo admiraban y respetaban como un hombre de la patria, firme dirigente político y servidor público comprometido con el desarrollo democrático del país.

Alburquerque había estado recibiendo tratamiento especializado en Estados Unidos antes de ser traído en un avión ambulancia a la República Dominicana el pasado 19 de enero, con la esperanza de estabilizar su estado de salud. A su llegada fue ingresado de inmediato en CEDIMAT, donde finalmente falleció tras semanas de evaluación médica.

Su formación académica fue amplia y diversa. Inició sus estudios en ingeniería química en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) y los continuó en la Universidad de Kansas, Estados Unidos. Más adelante, se especializó en modelos de planificación y desarrollo económico en la McGill University en Canadá, cursó estudios de administración pública y derecho administrativo en la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM), y recibió entrenamiento en la Universidad de Zulia en Venezuela y en la Universidad de la Sorbona en Francia. Además, dominaba varios idiomas desde joven, incluidos italiano, alemán, inglés y francés.

En su carrera profesional, Alburquerque combinó roles académicos y de servicio público. Fue catedrático en universidades dominicanas como la UASD, la Universidad Católica Santo Domingo (UCSD) y la Universidad Tecnológica de Santiago (UTESA), así como en instituciones internacionales como la Colorado School of Mines y Rodger University en Nueva Jersey, EE. UU.

Dentro del servicio público dominicano, se desempeñó en diversos cargos de gran responsabilidad: asesor y director del Instituto Dominicano de Tecnología Industrial (INDOTEC), ministro de Economía, Planificación y Desarrollo, presidente de la Refinería Dominicana de Petróleo (REFIDOMSA), y presidente de la Comisión Nacional de Energía y de la Comisión Nacional Técnico Forestal (CONATEF), entre otros. También fue senador por la provincia Monte Plata y presidente del Senado de la República en tres períodos distintos.

La memoria colectiva también recuerda a Alburquerque como un hombre de convicciones firmes, visible durante momentos críticos como el incidente de protesta civil de enero de 1999, cuando, siendo presidente del Senado, enfrentó riesgos junto a otros legisladores en un tenso enfrentamiento con la policía. Ese momento quedó grabado en video y se convirtió en un símbolo de su carácter resuelto.

Su legado ha sido reconocido por líderes, instituciones y ciudadanos de distintos sectores. El Senado de la República anunció honras fúnebres oficiales que se llevarán a cabo en la Asamblea Nacional este domingo 1 de febrero, en reconocimiento a su trayectoria y contribución al fortalecimiento de la institucionalidad democrática en República Dominicana.

Ramón Alburquerque deja un legado de servicio, compromiso cívico y amor por la patria que será recordado por generaciones en la República Dominicana.

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