Crónica de una historia real
Analizando noticia con IA…espere un momento.
RESUMEN
POR FREDDY NÚÑEZ JORGE
1-de 2
SANTO DOMINGO, RD.– Muchos amigos y colegas me han abordado para pedirme explicaciones, de porqué tantos cuestionamientos, a veces institucionales y otras veces frontales, contra el ingeniero Francisco Camacho.
La historia es larga, pero vamos a resumirla, no obstante, queremos dejar claramente establecido que no tenemos nada en lo personal contra el ministro de Deportes.
Todo se remonta a cuando el hoy presidente, Luis Rodolfo Abinader Corona fue candidato presidencial en el 2019, siendo Camacho presidente de la Federación de Taekwondó y un servidor titular de la Federación de Pentatlón Moderno.
Siendo yo para ese entonces capitán de fragata (teniente coronel), de la Armada de República Dominicana- siempre he tenido inclinación política con el Partido Revolucionario Moderno (PRM), en el cual hice vida activa y eso lo pueden consignar muchos dirigentes que actualmente forman parte de su Comité Ejecutivo, y que conocen mi inclinación en ese partido y en el viejo PRD.
Camacho era el coordinador del frente deportivo del PRM y en todas las actividades que realizaba, como nosotros no podíamos dar el frente por ser militar, solicitábamos a los dirigentes de pentatlón y a nuestra propia familia que dieran apoyo presencial.
El actual ministro de Deportes prometió posiciones a algunos de los colaboradores y decía que cuando el PRM llegara al gobierno íbamos a tener una participación importante en el Ministerio de Deportes.
Podemos decir que estuvimos en la mayoría de las actividades, entre ellas las que se celebraron en la escuela del Club Mauricio Báez y varios encuentros en el restaurant Tony Romas y el Comité olímpico dominicano, para solo citar tres.
Fueron muchas las ocasiones en que este señor nos solicitó ayuda económica, incluyendo una vez para la compra de boletas al Estadio Quisqueya cuando el candidato asistió a uno de los partidos de la pelota invernal.
Otro aporte significativo lo constituyó cuando en plena campaña, el candidato del PLD, el señor Gonzalo Castillo, (El Penco), entregaba fundas de comida y el PRM hizo lo propio y la colaboración que hicimos en ese sentido fue para adquirir sacos de arroz como aporte a la campaña.
Otro aspecto es, que en ocasiones cuando algún compañerito era apresado en redadas, el entonces compañero y amigo Francisco Camacho me llamaba para que yo fuera a buscarlo y cargarme a esa persona.
Con todos estos detalles que hemos compartido, queda claro que no tuvimos excusas cuando se nos solicitó y que nos entregamos en cuerpo y alma a la causa.
Incluso, muchas veces a las 2:00 de la madrugada, Camacho y yo estábamos conversando por whatsapp de proyectos y de su posible designación antes de ser concretada.
Sin embargo, cuando Camacho fue designado como ministro de Deportes todo cambió y su personalidad se transformó.
Centro Regional de Pentatlón

Para cerrar con broche de oro, en el año 2014 la Federación adquirió unos terrenos en el Consejo Estatal del Azúcar (CEA), con la finalidad de que en ellos se levantara un Centro para la práctica de Pentatlón Moderno, el cual por su característica sería único a nivel regional en Latinoamérica y el Caribe.
Cuando Camacho fue designado en el Ministerio de Deportes, nos mandó a hacer un levantamiento del proyecto, y de esto es testigo el actual presidente del Comité Olímpico Dominicano, Garibaldy Bautista y el arquitecto Caonabo Enriquillo, quienes estuvieron conmigo en los terrenos.
Pero vaya, Después de la Federación invertir en planos y maquetas, el señor ministro jamás nos dirigió la palabra, y, ante la inercia de las autoridades, los terrenos fueron invadidos por desaprensivos.
Al igual que este servidor, hay algunos amigos y federados, que hicieron aportes económicos significativos a Camacho para la campaña del 2020 y hoy todos son sus enemigos y fueron echados al zafacón.
Esta entrega podía ser más larga, sin embargo, vamos a dejarlo hasta aquí, por que usted, amigo lector que sigue mis escritos, sabe muy bien cual fue el pago que recibí de ese personaje después de haber sido a manos llenas para él, pero no me sorprende que Camacho haya olvidado todo esto porque la ingratitud no tiene memoria.






