Detengamos los ataques
Analizando noticia con IA…espere un momento.
RESUMEN
POR FREDDY NUÑEZ JORG
SANTO DOMINGO, RD.- Nunca nos hemos considerado una especie de abogado del compañero Antonio Acosta, mucho menos pienso que él lo necesite, pero lo que sí puedo afirmar es que, durante mis años en el movimiento olímpico nunca había observado a un dirigente recibir tantos ataques feroces como en la actualidad ocurre con su persona.
Para nadie es un secreto que existen manos ocultas y con malas intenciones detrás de estos ataques, dentro y fuera del Comité Olímpico Dominicano y quienes tienen sus aspiraciones y no ven con buenos ojos que Acosta permanezca a la vanguardia de la cúpula olímpica.
A estos “hermanos” que como dice el popular refrán tiran la piedra y esconden las manos, le hacemos un llamado y solo les digo que esperen su tiempo, que, en algún momento, tarde o temprano, el mismo llegará, tal como ocurrió con Acosta.
La campaña malsana que en la actualidad se difunde, podrían revertirse y llevárselo de encuentro. Por ejemplo, si usted detracta a sus propios compañeros y expresa que en el Comité Olímpico Dominicano no se realizan hechos positivos, entonces consideramos que su deber como miembro del COD, federado o asociado, es dirigirse al seno del mismo y plantearlo, a fin de que sean aclarados para que la institución crezca y continúe su curso normal (los trapos socios se lavan en casa).
Muchos piensan que haciendo esa especie de campaña sucia puede sacarle provecho a la misma, sin embargo, esta puede convertirse en una especie de boomerang y volarle su propia cabeza, con esto no queremos subestimar la inteligencia de los demás.
Chanlatte

Aprovechamos este espacio y no queremos finalizarlo sin antes hacer mención del llamado a la concordia y la unidad que realiza el hermano Luis Chanlatte, quien hace un par de días nos escribió y nos hizo llegar algunas sugerencias.
Entre estos pidió a la familia olímpica unificar criterios y ponerle punto final a cualquier espectáculo que vaya en deterioro de la institución. Nunca dividir ni mucho menos hacer daños, proclama el hermano Chanlatte.
Y en ese sentido observamos como acertadas estas sugerencias, las cuales consideramos aportarán mucho en estos momentos y las mismas dan paso a continuar mejorando como entidad y al final eso es lo que anhelamos todos.






