Esperamos que el 2025 sea un año de cambios, paz y grandes realizaciones
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RESUMEN
POR FREDDY NÚÑEZ JORGE
SANTO DOMINGO, RD.– El año que está a punto de finalizar, fue de grandes retos y desafíos para el deporte de República Dominicana, con altas y bajas, y conflictos, sin embargo, en sentido general fue muy fructífero porque nos dejó grandes lecciones a todos los que nos esforzamos por aportar un granito de arena en aras de conseguir un mejor bienestar para todos los actores.
El año próximo a concluir fue de muchas pruebas. Sin embargo, estamos lleno de optimismo y con más entusiasmo que nunca para trabajar, porque entendemos que las dificultades no deben ser señales para detenernos, sino que por el contrario, nos deben servir de enseñanzas para continuar navegando.
Percibimos que el 2025 será un año de grandes realizaciones para el deporte local por muchas razones, pero la más valedera es que el movimiento olímpico y los dirigentes federados han entendido que sólo la unidad garantiza que el país obtenga buenos resultados en las competencias internacionales.
Debemos reconocer que con la llegada en agosto pasado del actual ministro de Deportes, Kelvin Cruz, el deporte nacional ha dado un salto, y si hay algo que destacar en él es su capacidad de concertación y su liderazgo, promoviendo ejecutorias que sitúan el deporte en una real senda de progreso.
Un punto que ha quedado clarificado es que el funcionario ha dado claras señales de que no escatimará esfuerzos para lograr no sólo la unidad, sino también el bienestar de los atletas y entrenadores.
Para muestra un botón, recientemente aumento los beneficios mensuales que se otorga a los atletas de alto rendimiento, pero además tomó en cuenta a un sector olvidado como los entrenadores y técnicos.

Desde lo más recóndito de mi corazón, sugerimos al ministro de Deportes, convocar al movimiento olímpico y federado, a los fines de logra la firma de un pacto nacional deportivo.
Debemos reconocer que en poco más de cuatro meses de gestión del presente incúmbete, los vientos huracanados que vivía el movimiento deportivo nacional, van desapareciendo y eso es una buena señal.
Compromiso de alto nivel
Con el montaje de los Juegos Centroamericanos y del Caribe de 2026, el país adquiere un compromiso ineludible de alto nivel. Hay que cumplir con las proyecciones de ese magno evento y sacar buenas notas.
Eso obliga a todos los actores que inciden en el deporte a trabajar con mucha precisión e intensidad desde enero del 2025, sin ningún tipo de incertidumbre para que la República Dominicana pueda lograr los propósitos de hacer unos juegos acordes a lo que demanda ese nivel de competencia.
A pesar de las persecuciones y golpeos sufridos el año pasado, no albergamos ningún tipo de resentimientos, y estamos convencidos que la celebración de los Juegos Centroamericanos servirá de puente para que, con el aporte de todos, la paz sea restaurada en todo el movimiento.






