“Reflexiones que no convencen: el juego limpio que Chanlatte no practica”
POR FREDDY NÚÑEZ JORGE
SANTO DOMINGO, RD.- He leído una “reflexión” escrita por uno de los “dirigentes” más cuestionados y polémicos de la República Dominicana. Al avanzar en su lectura, resulta evidente que su autor intenta presentarse casi como una especie de Cristo de la Libertad, muy al estilo del monumento concebido por el doctor Joaquín Balaguer: incomprendido, sacrificado y víctima permanente de la incomprensión colectiva.
Me refiero a la reflexión del señor Luis Chanlatte, quien afirma haber sido uno de los dirigentes más calumniados, difamados y vilipendiados, pero que, aun así, según sus propias palabras, no pierde la esperanza de contribuir a una nueva dirección del Comité Olímpico Dominicano (COD), construida de manera compartida y sin deseos particulares. Propone una agenda común para el período 2026-2030, basada en el fortalecimiento de la filosofía olímpica, la estructura institucional y el juego limpio, garantizando igualdad de oportunidades y acceso a los beneficios del movimiento olímpico. Incluso llama a enterrar diferencias, rencores y odios, dejando atrás el concepto de “piñata” para apostar por el fortalecimiento institucional.
Se quedó corto.
Y se quedó corto porque la imagen que intenta proyectar contrasta profundamente con su forma de actuar. No estamos ante un dirigente que practique el juego limpio; por el contrario, su accionar ha sido premeditado, agresivo y persecutorio. En la competencia, cuando no gana, arrebata. Se ha rodeado de personas perversas para fabricar expedientes, uno de los cuales hoy reposa en los tribunales y del que soy directamente afectado.
Aun así —y aquí viene la paradoja que muchos no comprenderán—, si se me obliga a escoger entre Chanlatte y otros de sus compañeros que aspiran a continuar al frente del COD, prefiero a Chanlatte.
¿Estoy loco?
No. En absoluto.
Prefiero tratar a alguien de quien se hasta dónde llega su maldad y lo que puedo esperar de él, que no abandona a los suyos aunque sea camino al infierno. Reitero prefiero a alguien que va de frente, que defiende lo indefendible, prefiero tratar con un adversario frontal que con quienes se esconden detrás de discursos edulcorados mientras practican la traición silenciosa.
Esta no es una absolución ni una defensa. Es una constatación cruda de la realidad política y dirigencial del deporte dominicano, donde muchas veces las opciones no son entre lo bueno y lo malo, sino entre lo malo conocido y lo peor disfrazado de virtud.
Las reflexiones son necesarias, sí. Pero cuando no van acompañadas de coherencia entre lo que se dice y lo que se hace, terminan siendo solo palabras… y, en este caso, palabras que se quedaron cortas.
Aquí la reflexión de Chanlatte







