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Relato de un asilado en Francia “amenazado por coronel Mariñez” de la Policía en Villa Altagracia


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SANTO DOMINGO, RD.- Alberto Carmona oriundo del municipio de Villa Altagracia tuvo que salir del país, por temor  hacer asesinado según confesó.

“El coronel Maríñez me dijo que yo era el siguiente que si yo seguía ‘enchichando ‘ yo sería el siguiente muerto en Villa Altagracia”, denunció Carmona, un dominicano exiliado en Francia desde hace varios meses por “miedo” a la policía de su país natal.

Alberto es hermano de Ramón Carmona, un cobrador de una agencia de motores en Villa Altagracia que fue ultimado por agentes de la Policía Nacional en octubre del año pasado, según Alberto: “en frente de su casa, sus hijos y su exesposa”.

En una entrevista realizada este miércoles vía telefónica en el programa El Día, transmitido por Telesistema canal 11, el hermano de la víctima declaró que los comunitarios “tienen miedo a la policía, porque la policía dispara en Villa Altagracia”.

Según lo que relata Alberto, a su hermano Ramón lo “agarraron” a las 9:00 de la noche, cuando salía del trabajo, luego lo interrogaron, lo soltaron y posteriormente lo persiguieron hasta su casa para “ejecutarlo” delante de su familia.

Alberto expresó que denunció el asesinato de su hermano en la fiscalía de Villa Altagracia, sin embargo, sólo logró que le dieran un año de prisión como medida de coerción al cabo identificado como Mareni Martínez, quien le propinó cuatro disparos a Ramón, pero el coronel Maríñez, quien dio la orden, quedó libre.

Fue él que lo mandó a ejecutar a mi hermano y no hubo ninguna respuesta, el coronel Mariñez siguió operando en Villa Altagracia y luego mataron a esa pareja de esposos”, manifestó.

César Maríñez Lora, mejor conocido como “coronel Maríñez”, es el comandante de la dotación policial de Villa Altagracia en San Cristóbal.

Fue acusado, junto a otros seis agentes del cuerpo de orden público, de haber estado involucrado en la fatídica muerte de Eliza Muñoz Marte y su esposo Joel Eusebio Díaz, quienes fueron acribillados mientras se dirigían hacia su casa luego de haber participado en una actividad religiosa de la comunidad.

A diferencia de los otros policías a “Maríñez” no se le apresó de inmediato. Su arresto fue anunciado el pasado martes por la fiscal titular de Villa Altagracia, Fátima Sánchez Guzmán, quien informó que se encontraron “elementos de pruebas que comprometen la responsabilidad penal del oficial sobre los hechos”.

La persecución y amenazas sufridas por Alberto se originaron cuando realizó cuatro “manifestaciones pacíficas” frente a la fiscalía de la comunidad pidiendo justicia por la muerte de su hermano.

Declaró que al momento de lanzarse a las calles a protestar todavía el cabo Mareni Martínez andaba “haciendo servicios” protegido por el coronel Maríñez.

“Cuando yo hice las manifestaciones todavía él andaba haciendo servicios con armas largas y protegido por el coronel Mariñez, entonces yo quiero saber si las autoridades me dicen ven tu puedes entrar a tu país que no te va a pasar nada”, expresó.

Según Alberto, le “mandaron el mensaje” a su casa con un cabo de la policía apodado “Bulin”, quien andaba “fuertemente armado» y le pidió que saliera de su casa para “hablar con él”.

“Le dije no yo no salgo de mi casa (…) Desde la galería de mi casa él me dijo: oye el coronel Maríñez te mandó a decir que si tú continúas acusándolo tú serás el próximo muerto. Que mejor que me quede callado y me tranquilice”, recordó.

Inmediatamente Alberto se refugió en la casa de una hermana en el campo, y finalmente viajó a Francia “con miedo”.

“El coronel Mariñez después que llegó a Villa Altagracia tiene una lista de más de 12 jóvenes muertos injustamente, que las familias que no han podido hacer nada por miedo y por bajos recursos”, expresó.

Ya en Francia, se dirigió al departamento de servicios de derechos humanos y se convirtió en un exiliado político. “Los franceses me indicaron no entrar a mi país hasta que el caso no se aclare”, puntualizó.

“Yo me encuentro aquí clandestinamente porque yo lo que tengo es una visa de 6 meses y pedí  asilo político”, dijo.

Lejos de la tierra que lo vio nacer, Alberto expresó entre lágrimas que “yo quiero entrar a mi país a atender a mi mamá que ahora sufre del corazón y vive enferma con ese problema. Yo pido que se haga justicia, no he entrado a mi país porque tengo miedo”.

El ahora exiliado señaló que quiere regresar a República Dominicana para hacerse cargo de sus siete sobrinos que quedaron huérfanos.

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