Servicio militar obligatorio para mujeres, una medida en México por ‘equidad de género’

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RESUMEN
MEXICO.- El partido gobernante de México, Morena, presentó una iniciativa en el Congreso para hacer obligatorio el servicio militar para mujeres. De acuerdo con Laura Imelda Pérez, la diputada detrás de esta idea, la medida tendría como intención colaborar a la equidad de género.
El dictamen pretendía que las mujeres del país, al cumplir los 18 años, cumplan con el servicio militar —la participación ya es voluntaria desde el 2000. Pero justo cuando iban a ponerla en discusión en la sesión, el documento fue retirado de la orden del día y, por ahora, esta en suspenso.
El rechazo hacia esta medida en redes sociales fue casi unánime. No podría ser para menos: si el servicio militar en México ya es visto como un trámite estorboso, todavía más que se pretenda hacer obligatorio para las mujeres bajo el ilógico argumento de la equidad de género. ¿De qué manera forzar este procedimiento ayudaría a que exista verdadera equidad en el país? No hay ningún sustento para una idea que, a todas luces, fue improvisada.
Parece que únicamente se pretende quedar bien con unas pocas pero ruidosas voces masculinas que, en su visión de los hechos, reclaman que si las mujeres quieren verdadera igualdad, deberían empezar por hacer el servicio militar —creen que si algún día hay guerra, ellos tendrán que envolverse en la bandera y pelear por la patria—. No hay mayor muestra de pensamiento conservador y rancio que esa, pero, por lo visto, el dichoso servicio militar es uno de los últimos bastiones que les queda por proteger a aquellos que se creen muy muy hombres por ir a marchar unas horas bajo el sol (que además ya ni sucede, pues se ocupa a los jóvenes en labores de sociales y alfabetización).
La equidad pasa por otro lado: garantizar servicios de salud, educación y crecimiento a todas las personas; que los puestos de dirección estén justamente repartidos y que no sean otorgados con un sesgo de género. Y, desde luego, apuntar hacia los grandes problemas que se cultivan en una sociedad donde mueren asesinadas 10 mujeres todos los días por el hecho de ser mujeres. Eso parece importarle poco a las minorías que, con la tradición en la mano, piden que el servicio militar sea una obligación de la que nadie pueda librarse. Lo peor (o lo más divertido) es que argumenten que se trata de una forma de «dar gracias al país».
El dictamen seguramente se seguirá empolvando, y más ahora que se ha evidenciado a nivel masivo la inutilidad que arrastra, aunque no podemos descartar que sigan existiendo quienes clamen por esa versión de la igualdad. Si el servicio tuviera la mínima utilidad, quizá podría existir un debate mucho más amplio sobre hacerlo y sus consecuencias. Pero en México es un formalismo que cada vez tiene menos utilidades.
Siempre se ha dicho que la cartilla militar es mejor tenerla y no necesitarla que necesitarla y no tenerla. Hay algo de verdad en eso: no son pocos los testimonios de personas que cuentan que no accedieron a determinado trabajo porque no tenían la cartilla. Pero, quizá, ha llegado un punto en el que hasta los reclutadores se han dado cuenta de lo inútil que resulta enlistar ese requerimiento. Incluso se podría decir que quienes la solicitan viven en el siglo pasado. El servicio militar en México es menos importante que tener un correo electrónico.
No enseñan nada realmente importante o que pueda marcar una diferencia sustancial en la vida de cualquier persona. Aunque ni cómo negar que, al menos, sirve para tener algo que hacer un sábado por la mañana.






