¿Y si Guido fuera la carta que el PRM todavía no se atreve a jugar?
Mientras Collado y Carolina avanzan en el tablero de 2028, el silencio de Guido Gómez Mazara abre una pregunta inevitable: ¿estamos ante una estrategia política o ante una oportunidad que el PRM podría lamentar haber dejado pasar?
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RESUMEN
POR FREDDY NÚÑEZ JORGE
SANTO DOMINGO, RD.– En política hay silencios que preocupan más que los discursos. Y el silencio político del doctor Guido Gómez Mazara frente a la carrera presidencial del 2028 comienza a llamar demasiado la atención.
Mientras David Collado y Carolina Mejía se mueven con evidente intensidad política y territorial, Guido parece mantenerse al margen de una competencia que, aunque todavía no ha comenzado formalmente, ya está en marcha.
Y aquí surge la primera pregunta:
Guido, ¿usted realmente quiere ser presidente de la República o ha decidido entregar el terreno antes de comenzar la batalla?
La pregunta no es gratuita. Guido tiene condiciones que difícilmente pueden ignorarse: formación política, capacidad intelectual, experiencia, carácter y, sobre todo, una relación con las bases que muchos dirigentes quisieran tener.
Es un político que habla de frente, que defiende a sus compañeros y que puede sentarse con el dirigente de un barrio popular con la misma naturalidad con que conversa con un empresario o un profesional.
Ese vínculo con la gente recuerda, salvando las distancias, aquella vieja escuela política del PRD que convirtió a José Francisco Peña Gómez en un fenómeno de masas.
Guido no es Peña Gómez —nadie lo es—, pero entiende algo que algunos políticos parecen haber olvidado: los votos no viven en las oficinas; viven en los barrios, los campos y las comunidades.
¿Y dónde está Guido?
Aquí está la contradicción.
El hombre que posiblemente mejor puede hablarle a las bases del PRM no parece estar hablándoles.
Mientras otros construyen presencia, Guido corre el riesgo de convertirse en espectador de una carrera en la que perfectamente podría ser protagonista.
Por eso la segunda pregunta es inevitable:
Luis Abinader, ¿qué papel juega Guido Gómez Mazara en el futuro político del PRM?
Porque si Guido ha sido uno de los funcionarios que con mayor firmeza ha defendido su gestión, ¿no sería lógico que también pudiera representar una opción de continuidad y renovación del proyecto político oficialista?
Y aquí conviene aclarar algo: el próximo candidato del PRM no puede ser simplemente «el candidato de Abinader». Tendrá que demostrar que puede ser el candidato de todo el PRM y, posteriormente, de una mayoría del pueblo dominicano.
Las preguntas para Collado y Carolina
A David Collado también habría que preguntarle:
¿Está preparado para enfrentar a un Guido Gómez Mazara que decida salir a buscar las bases del partido?
Porque una cosa es tener altos niveles de reconocimiento y otra muy diferente es ganar una competencia interna donde el contacto con la militancia puede resultar decisivo.
Y a Carolina Mejía:
¿Considera que la carrera presidencial será solamente una competencia de popularidad o también de liderazgo político y capacidad para movilizar las estructuras del partido?
Son preguntas legítimas en una democracia y, sobre todo, dentro de un partido que tendrá que escoger a quien intentará mantener el poder más allá de 2028.
El PRM tampoco puede mirar hacia otro lado
El PRM debe tener cuidado.
Después de dos períodos de gobierno, necesitará un candidato capaz de defender lo bueno de la gestión de Luis Abinader, corregir lo que deba corregirse y presentar una visión nueva para el país.
No bastará con una cara conocida.
No bastará con encuestas.
No bastará con publicidad.
Se necesitará carácter, discurso, estructura y conexión con la gente.
Y Guido tiene buena parte de esas herramientas.
Pero hay una condición indispensable:
tiene que decidirse.
La política no espera.
Mientras unos caminan, otros avanzan.
Mientras unos calculan, otros construyen.
Y cuando llegue el momento de escoger, el terreno estará repartido.
Por eso la pregunta final es para Guido:
¿Va a quedarse mirando cómo otros ocupan el espacio que usted podría estar conquistando, o va a salir a pelear por la candidatura presidencial del PRM?
Porque si Guido Gómez Mazara decide entrar en serio en la carrera de 2028, la competencia cambia de inmediato.
Y entonces el PRM tendrá que responder una pregunta todavía más incómoda:
¿Está preparado para escoger entre una candidatura cómoda y una candidatura capaz de desafiarlo todo?






